20.7.17

Helena

Si tú fueras como Helena, yo no podría ser Paris.
no te cambiaría de isla,
no te arrancaría el vestido
con el olor de otro.

No bebería de tu oído
no recogería la vista,
no te lavaría el rostro.
No moriría por ti
no cargaría tu culpa

no sacrificaría lo que vi.
no te escondería entre mi ropa.
Pero no eres. niña mía, Helena

al ver arder la flor rota
el silencio abarca cada gota.
Y mientras te miro irte serena

no muero inmortal
la pausa a la caída.
No muero caballo,
la pausa al sueño.
nada permitió la huida.

sólo escapa el atardecer bello
de esas garras tuyas de sal y espuma
si acaso Apolo,
si vuelves bruma,
si acaso no me ahogo.

la dulce sombra susurra al viento
si yo pudiera princesa al cielo
gritar de frente,
notar el lente.

A lo lejos aletea
el infinito ojo,
la sangre corre de
la arena que broncea.

Aún así te pido mía
que me acaricies
que vuelvas mía la sangre tuya
y que fundas, que fundas, que fundas.

Que paso a paso
corras envuelta al rebozo,
que no asfixies, que vivas, que crezcas.

Ave dulce de buen volar
no cierres más caparazón,
no agites más el agua tibia
sino sumérgete a nadar.


                                           Daniel Diner.

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